
Despues de mucho tiempo,quise visitar la casa de la VERDAD, pero como hacía tanto que no pasaba por ahí ya había olvidado el camino, me encontraba demasiado comoda en la casa de la MENTIRA, porque cada vez que me equivocaba o quería ocultar algo ella me daba refugio, ahí tenía comida a medias, un lugar aveces frío para dormir y un techo que cuando llovía se goteaba, pero aún asi me sentía lo suficientemente comoda para dejarla, salí a caminar y me encontré con la casa del ENGAÑO, pregunté la dirección de la VERDAD, pero este me dijo que para que quería hacer ese viaje tan largo y dificil, por lo que me invitó a pasar, sin darme cuenta por un tiempo iba y venía de la casa del ENGAÑO a la de la MENTIRA..
Cuando recordé donde me dirigía, me despedí y continué, encontré la casa de la DESCONFIANZA y volvía a pregunatr por la de la VERDAD, pero esta me recordó que es demasiado pedregoso el camino hasta allá y me invitó a quedarme para pasar la noche, entré y me senté en un sillón tan incomodo, luego la cama algo raro tenía y no pude pegar un ojo en toda la noche.
Al iniciar el día continué con mi busqueda y encontré la casa de la TERNURA, esta me llenó de abarzos e insistió mucho en que me quedara a su lado, mientras al frente estaba la casa del MIEDO, él que insistia en que me fuera con él, creo que ganó el miedo porque me fui a su lado.
Unos días despues me armé de valor y seguí camino hacia la casa de la VERDAD, cuando al fín llegué a un lugar muy distante, estaban las tres casas, el AMOR, la VERDAD y la COBARDÍA, al llegar frente a la puerta de la verdad recordé los consejos del MIEDO que me decía lo mucho que me rechazaría la verdad, que pasaría hambre, frio y verguenza, quise saltarme la casa de la VERDAD para no tener que pasar por todo el interrogatorio ni las consecuencias, me fui directo a la casa del AMOR, porque decía la TERNURA que solo allí encontraría lo que buscaba, donde sería acogida sin preguntas, sin cuestionamientos, pero al saltarme la casa de la VERDAD la del AMOR parecía alejarse más y más, entonces comprendí que jamás alcanzaría la casa del AMOR, sin haber pasado antes por la de la VERDAD, y como la casa de la COBARDÍA estaba al ladito y con las puertas abiertas me refugie ahí, esperando algun día tener el valor de entar a la casa de la VERDAD para luego alcanzar la del AMOR...